Técnica Preservé
La ciencia de devolverle la naturalidad a tus senos
He visto muchas mujeres frente a mí, en el consultorio, con una pregunta que no siempre se atreven a formular en voz alta: «¿Por qué los aumentos de senos que he visto se ven tan… operados?» Y yo sé exactamente a qué se refieren. Se refieren a esa rigidez, a esa forma redonda y estática que no baja con la gravedad, que no se mueve al caminar, que se siente como una pelota de goma bajo la piel. Se refieren a esa sensación que el cuerpo y el implante son dos entidades separadas que no logran fusionarse.
Yo no quiero eso para ti, por eso, cuando me preguntan qué técnica uso para lograr senos que se ven, se sienten y se mueven como naturales, mi respuesta es siempre la misma: Preservé con implantes Ergonomix 2. Pero no te voy a dar una lista de beneficios fríos. Quiero que entiendas por qué esta técnica es, para mí, la forma más honesta y elegante de devolverle a una mujer la confianza en su propio cuerpo.
La clave está en no pelear con tu anatomía, sino entenderla y potenciarla. Antes de cualquier cirugía, me tomo el tiempo de hacer algo que para otros especialistas sería impensable: tomo más de 15 medidas diferentes de tus senos y tu tórax. No es un exceso de obsesión, es la única manera de conocer a fondo el lienzo sobre el que voy a trabajar. El ancho de tu tórax, la elasticidad de tu piel, la proyección de tu seno, la posición de tu pezón, la base mamaria… cada una de esas medidas me dice una historia sobre ti. Y con esa historia, elijo el implante que no es el más grande que puedas soportar, sino el que tu cuerpo necesita para verse armónico, proporcionado y, sobre todo, elegante.
Porque aquí hay un punto que me parece fundamental: no se trata de llenarte de senos. Se trata de que te veas bien con ropa de día, cuando llevas a tus hijos al colegio o cuando estás en una reunión de trabajo ejecutiva. No quiero que te veas «llena» o desproporcionada. Quiero que te veas tú, quiero que puedas vestirte como tu vida te exige: como mamá activa, como profesional seria, como atleta que no teme al crossfit, al running o al gym. Porque unos implantes del tamaño adecuado no te limitan. Al contrario, te liberan.
Y luego está la noche. Porque sé que también existe esa mujer que quiere, cuando la ocasión lo merece, usar un escote sexy y sentirse irresistible. Con la técnica Preservé y los implantes Ergonomix 2, no necesitas dos cirugías ni dos juegos de implantes. Con los mismos senos que te acompañan durante el día, te pones un push up y ocurre la magia: el escote se vuelve profundo, sofisticado y espectacular. No es un seno falso que siempre está «en modo noche». Es un seno versátil, que se adapta a ti y a cada momento de tu vida. Esa versatilidad es, para muchas de mis pacientes, el mayor descubrimiento.
Pero vayamos al centro de la cuestión: ¿por qué los implantes Ergonomix 2 logran esa naturalidad que otros implantes no? La respuesta está en su tecnología. Los implantes tradicionales, cuando estás de pie, se ven redondos y rígidos. No ceden ante la gravedad. No oscilan al caminar. No se comportan como un tejido vivo. Ergonomix 2, en cambio, está diseñado con una «memoria de forma» que le permite dos cosas asombrosas. La primera: cuando estás de pie, el implante adopta una forma anatómica en “gota”, imitando la pendulación natural de una mama real, esa ligera caída que hace que un seno se vea orgánico y no como una esfera pegada al pecho. La segunda: al tacto, la textura y la compresibilidad son tan cercanas a la glándula mamaria real que es muy difícil distinguir dónde termina tu tejido y dónde empieza el implante. Mis propias pacientes me han dicho, en las revisiones de los meses posteriores: «Doctora, ni yo misma siento que tengo implantes». Ese es mi mayor cumplido.
No puedo dejar de hablar de la libertad física. Hay una creencia errónea de que los implantes mamarios limitan el ejercicio. Y es cierto si el implante es desproporcionado, si no se eligió con criterio, si no se respetó la dinámica del músculo pectoral. Pero cuando el implante es el correcto, cuando la técnica es precisa, cuando las más de 15 medidas se tomaron en serio, tú puedes hacer cualquier deporte que quieras. Crossfit, pesas, running, natación, yoga. Sin miedo a que el implante se desplace, sin dolor, sin esa sensación de «tener algo extraño» al tensar los brazos. Tu cuerpo sigue siendo funcional, fuerte y dueño de sí mismo. Solo que ahora, con unos senos que te devuelven la confianza que quizás habías perdido.
Hablando de la técnica quirúrgica, al utilizar un balón que se infla para la creación del “bolsillo” en el que se posiciona el implante, no cortamos los tejidos sino que los desplazamos hacia los lados, creando un efecto de nido en el que se alojará tu implante ergonomix 2; esto se traduce en menor dolor postoperatorio, recuperación más rápida ( comparada con la técnica tradicional) y resultados naturales.
Yo no opero para que te veas como una actriz de revista. Yo opero para que te veas como la mejor versión de ti misma. Para que puedas ser mamá, ejecutiva, profesional, deportista y mujer sensual, todo en el mismo cuerpo, sin que nadie pueda señalar dónde está la línea que divide lo natural de lo mejorado.
Si todo esto resuena contigo, si sientes que llevas tiempo esperando a alguien que te hable con honestidad, entonces te invito a un solo paso más: venir a mi consulta. Ahí te tomaré tus 15 medidas, te mostraré resultados reales de pacientes que ya viven con esta técnica, y resolveremos juntas si Preservé con Ergonomix 2 es para ti.
No tienes que decidir hoy. Solo tienes que venir a informarte, a sentirte escuchada y a conocer a la cirujana que estará contigo en cada paso del camino.
Te espero.
Dra. Ana María Monzón Cirujana Plástica Bogotá, Colombia

